martes, 8 de mayo de 2012

Alimentación de dendrobates, por Gaua

Las dendrobates son anfibios carnívoros que únicamente se alimentan de presas vivas que cazan lanzando su lengua. Son pequeños cazadores que no dejarán de apasionarnos mientras los observamos perseguir y acechar a sus minúsculas presas.
Recuerdo que lo que más me impresionó la primera vez que vi una dendrobates en persona, fue ver cómo cazaba metódicamente, sin perseguir a su presa al azar.

Este artículo es para que todos disfrutéis aprendiendo a alimentarlas correctamente y que os ofrezcan un pequeño espectáculo de la naturaleza.

1. ALIMENTACIÓN EN SU HÁBITAT NATURAL.

Algo que os llamará la atención en vuestras dendrobates cuando se alimentan, sobre todo de las grandes terrestres, es un pequeño movimiento tembloroso (a modo de tic) de uno de los dedos de sus patas traseras. Este comportamiento está relacionado directamente con la excitación del animal, aunque a veces lo harán aún en ausencia de comida, pero sobre todo está relacionado con la caza. Hay muchas teorías sobre ello, algunas dicen que se trata de un movimiento para distraer la atención de sus presas; otros dicen que es para producir una vibración sobre las hojas caídas que simula la caída de gotas de lluvia, y pone en movimiento a sus presas.

Las dendrobates cazan al acecho, como podría hacer un gato o un tigre, se acercan, mueven la cabeza, se agachan o giran para calcular la distancia y posición exacta. Son cazadoras precisas y raramente suelen fallar, tienen muy buena puntería. Ver a un grupo de dendrobates alimentándose es uno de los comportamientos de caza más curiosos que podamos observar, seguro que no olvidaréis la primera vez que veáis esto en persona.

En su hábitat natural las dendrobates se alimentan de centenares de especies de insectos, arácnidos, larvas y pequeños gusanos, sería imposible reproducir su dieta completa en cautividad.



2. VENENO Y TOXINAS EN DENDROBATES.

Uno de los rasgos más característicos de estos pequeños anfibios, su increíble veneno, es debido exclusivamente a algunos de los insectos de los que se alimentan en su hábitat natural. Es sabido que hay especies de hormigas y pequeños escarabajos muy venenosos que forman parte de la dieta de las dendrobates.         No hace mucho se descubrió que el veneno que posee la Phyllobates terribilis lo obtenía de un pequeño escarabajo que era la base de su alimentación, convirtiéndola no sólo en la dendrobates más peligrosa, sino en el animal vertebrado más venenoso del mundo: el veneno de una sola ranita (tan sólo 1 mg), basta para matar a 20 personas.

El veneno obtenido de estos insectos es acumulado en la piel, y no sólo eso, dado que cuando mudan la piel, se la comen, no desperdician apenas nada del veneno que ya poseían, volviéndolo a reciclar. Es por esto que las dendrobates salvajes capturadas en su hábitat natural, aún después de ser alimentadas con drosófila, pueden seguir siendo venenosas durante incluso varios años, aunque el veneno lo irán perdiendo poco a poco al no volver a ingerir insectos venenosos.

La mayoría de las toxinas que poseen las dendrobates afectan a la contracción de las células musculares o interfieren con la transmisión. Vamos a comentar algunas de estas toxinas:

- Batracotoxinas: Éstas se encuentran sobre todo en el género Phyllobates, entre ellas la famosa P. terribilis, cuyo nombre científico de la especie no deja a dudas de su peligrosidad: la dosis de una rana es suficiente para matar a 20.000 ratones.    Las batracotoxinas actúan aumentando la permeabilidad de la membrana de las células a los iones de sodio, ocasionando una despolarización eléctrica irreversible. Las señales nerviosas que indicarían al músculo la orden de relajarse están bloqueadas, ocasionando un estado de contracción. Esto afecta especialmente al corazón, provocando arritmias, fibrilación y fallo cardiaco, y finalmente la muerte. Podría veniros a la cabeza la pregunta de por qué esa potente toxina no afecta a las células de la propia rana; lo cierto es que sí lo haría, pero las Phyllobates han alterado sus propios canales de sodio para evitar este problema.

- Pumiliotoxinas: Se encuentran en el género Phyllobates y en todas las Dendrobates. Hay más de 100 toxinas clasificadas en este grupo y no se conoce mucho de ellas. Son de
100 a
1000 veces menos tóxicas que las batracotoxinas. Provocan dificultad en el movimiento, parálisis parcial, convulsiones e incluso muerte.

- Histrionicotoxinas: Se encuentran en las Dendrobates, bloquean los iones y evitan que salgan de los receptores musculares, ocasionando contracción prolongada.

- Epibatidina: Se encuentra en
la Epipedobates tricolor y ha demostrado ser 200 veces más potente que la morfina. Sin embargo, la naloxona (que revierte los efectos de la morfina) no sirve para contrarrestar la epibatidina.


Para que el veneno actúe en el organismo debe penetrar en el torrente sanguíneo, bien sea a través de una herida, contacto con mucosas (boca, ojos) o al ingerirlo. No correríamos en teoría peligro al tocar a una dendrobates salvaje, aunque es mejor que no lo hagamos. De hecho los indios que las capturan lo suelen hacer agarrándolas con una hoja. Pero un animal que intente comerse a una terribilis será lo último que haga en su vida.


¿Para qué es útil el veneno de las dendrobates?

La primera utilidad del veneno de estas ranitas es tan obvia como que de ella deriva su nombre común: "rana dardo" o "rana flecha". Para los indios Chocó, de las selvas de Colombia, significan la diferencia entre poder cazar algo para comer o morir de hambre. Curiosamente, como comentábamos en el primer artículo, aunque todas las dendrobates se conocen como "ranas dardo", únicamente son utilizadas por su veneno las del género Phyllobates (P. terribilis, P. bicolor y P. aurotaenia), que son las que habitan en la región donde vive esta tribu.
Los indios capturan a las P. aurotaenia y P. bicolor y suelen empalarlas y acercarlas al fuego para maximizar la excreción de veneno por su piel, frotando sobre su espalda las puntas de sus dardos (que no flechas). Si se trata de P. terribilis saben que es tan venenosa que basta frotarles tan sólo un poco el dardo, y posteriormente son liberadas ilesas. El veneno puede permanecer varios días activos en los dardos, que son disparados soplando por el final de un largo caño de madera hueco, de unos 2 metros de largo. Los dardos envenenados los utilizan para cazar sobre todo monos, pájaros y pequeños cérvidos.

Phyllobates terribilis, el animal vertebrado más venenoso del mundo. Por suerte para nosotros, esta preciosa y tragona ranita nacida en cautividad es totalmente inofensiva.


¿Quién se come a la dendrobates más venenosa del mundo?

Si te creías que ser el vertebrado más venenoso te libraría de todos tus predadores, estás equivocado. Sería impensable imaginarse que alguien quisiera comerse un bocadito de puro veneno mortal, pero lo cierto es este animal sí existe. El único depredador de
la Phyllobates terribilis es una serpiente (Leimadophis epinephelus) que es resistente a su veneno, pero no inmune. Se alimenta sobre todo de ejemplares juveniles, que tienen menos cantidad de veneno que los adultos, y se desconoce totalmente cómo consigue sobrevivir al efecto de las toxinas. Se cree su saliva degrada el veneno de tal forma que ya no les afectaría.



Ejemplares juveniles de Phyllobates terribilis "mint", aún no muestran el color puro y sólido de los adultos. Y son, por desgracia, presa de la Leimadophis epinephelus, a pesar de su potente veneno.



3. ALIMENTOS QUE PODEMOS OFRECER A LAS DENDROBATES.

Como hemos dicho antes, las dendrobates se alimentan de presas vivas. No tenemos la opción de alimentarlas con ningún tipo de presa muerta, ya que de hecho, sólo cazan las presas que se mueven. Es muy común observar una dendrobates que tiene delante una drosófila quieta y no la atacará hasta que no se mueva, ignorándola por completo hasta ese momento. Ya hemos visto que la dieta de nuestras dendrobates en su hábitat natural es muy amplia. Aunque pudiéramos conseguir una mínima parte de esos animalitos de los que se alimentan, no nos interesarían, bien por dificultad de mantenimiento, de velocidad de crecimiento, y sobre todo, sin lugar a duda, porque no nos interesa tener un animal venenoso en casa.

Las dendrobates criadas en cautividad son totalmente inofensivas y carentes de veneno. Sin embargo, las capturadas en su hábitat natural pueden seguir conservando veneno durante incluso años, ya que cuando mudan ingieren de nuevo la piel vieja, que es donde se acumulan sus toxinas. Yo tengo actualmente una pareja de pumilio salvajes que sé que llevan unos 8 meses en cautividad; así que por si acaso, no pienso cogerlas con la mano. Pero con las criadas en cautividad, o sea prácticamente todas, no hay ningún peligro.

Ahora os voy a mostrar los diferentes tipos de alimento que podemos ofrecer a nuestras dendrobates, para así si queremos, poder variar su dieta:


- Drosophila:

Las drosófilas o moscas de la fruta son el alimento base de las dendrobates, su cultivo es parte del éxito; así que debemos tener siempre una buena cantidad de cultivos (se recomienda 1 por rana).
La Drosophila melanogaster es la más pequeña, y sirve de alimento básico para todas las dendrobates, pero sobre todo para las arborícolas pequeñas. La Drosophila hydei, de mayor tamaño, es más recomendable para dendrobates terrestres jóvenes y adultas, aunque muchas Ranitomeya también son capaces de comérselas, es una pieza nada desdeñable para un animalito tan pequeño. Tienen en torno a un 18% de proteína y un 5-6% de grasa.
D. melanogaster "sin alas", D. hydei y D. sp "mediana".



- Colémbolos:

Otro de los alimentos estrella entre las dendrobates, los colémbolos son unos pequeños insectos de unos
2 mm de adultos y los hay de muchas especies tropicales como autóctonas. Se alimentan de materia vegetal en descomposición, aunque nosotros podemos alimentarlos con levadura de cerveza en copos y comida para peces triturada. La especie que a nosotros nos interesa es tropical, blanca y cría bien a temperatura ambiente, aunque su temperatura ideal es 25-27º C. Son lucífugos (huyen de la luz) y necesitan humedad.

Son el alimento básico de las crías de dendrobates desde que terminan su metamorfosis hasta que son lo suficientemente grandes como para comer               la drosophila melanogaster. También son un alimento interesante para dendrobates arborícolas pequeñas, en algunas especies muy pequeñas es su alimento base. Pero también son un bocado delicioso para dendrobates de mayor tamaño, como los juveniles de las terrestres, que no dudarán en pasar un buen rato capturándolos de uno en uno: les encantan.



Observa lo entretenido que puede ser para unas tinctorius un puñadito de colémbolos:



- Grillos:

Los grillos recién nacidos son incluso más pequeños que una D. melanogaster, así que pueden ser usados para alimentar a crías recién metamorfoseadas o a arborícolas pequeñas. El problema es que son muy delicados y pueden morir ahogados en una gota de agua. Las posibilidades alimenticias que nos ofrecen los grillos son muchas, puesto que podemos ofrecérselos justo después de haberlos alimentado con comida muy nutritiva como hojuelas para peces, levadura de cerveza en copos, etc. Además, según van creciendo, pueden servir de alimento para dendrobates más grandes. Generalmente las terrestres más grandes, sobre todo las tinctorius, no aceptarán alimento mayor que una Drosophila hydei. Sin embargo, la excepción son las Phyllobates terribilis, que son capaces de cazar presas del tamaño de su cabeza, así que un grillo prácticamente adulto no será ningún problema para ellas, y sí un excelente bocado que sustituye a una enorme cantidad de drosófilas.

El valor nutricional de los grillos es similar al de las Drosophilas, en torno a un 20% de proteína y un 6% de grasa, pero su ventaja es la de poder ser alimentado justo antes con otros alimentos más energéticos y nutritivos.

El mayor problema de los grillos es que de pequeños son delicados y puede que mueran si se quedan pegados en una gota de agua, pero en terrarios de cría, con sustrato de fibra de coco, pueden ser un alimento interesante para las ranitas, y además, no trepan por el cristal. De adultos, el mayor problema es que se escondan y sobrevivan en el terrario: para evitarlo, es recomendable ofrecerlos espolvoreados con vitaminas y calcio, ya que al limpiarse e ingerirlo, terminan muriendo a los pocos días. La humedad, si es alta, tampoco les beneficiará en su supervivencia: son muy sensibles a ella.


Observa en este video a las tragonas de entre las dendros, las terribilis, persiguiendo grillos:



- Langostas:

No es un alimento muy común en dendrobates, pero si iniciáis un cultivo de langostas, podéis ofrecerles las crías recién salidas del huevo. Sería un bocado interesante para las terrestres más grandes, que aceptan bien este tipo de alimento.
Las langostas algo crecidas, mayores de
1 cm, dejan de ser un alimento recomendable para las dendrobates por las espinas de sus patas traseras y su dureza.

-Pulgones:

Los pulgones son un alimento muy apreciado por las dendrobates pequeñas, les atrae sobre todo su color verde, aunque deben moverse algo para captar su atención.

El único requisito es que las plantas donde los recolectemos estén libres de pesticidas, siendo preferible que los criemos nosotros para este fin. Suelen abundar por temporada (sobre todo en primavera y otoño, no en verano, ya que necesitan algo de humedad) y afectan especialmente a plantas como rosales, guisantes, garbanzos, frutales y otras. Podemos meter una ramita con pulgones directamente en el terrario, o hacerlos caer sobre un recipiente con ayuda de un pincel. Son un alimento tan apreciado como los colémbolos.



-Gorgojo de la alubia:

Los gorgojos de la alubia son unos minúsculos escarabajos (2 mm) de color marrón oscuro casi negro, cuyas larvas se alimentan únicamente de estas legumbres. Es curioso que haya gorgojos especializados en determinada variedad de alubia; el que se suele vender es el que se alimenta de la alubia carilla (blanca, con la zona del ombligo color negro), aunque nosotros también encontramos gorgojos de alubia blanca riñón y alubia negra.

Los cultivos son muy fáciles de mantener, tan solo necesitamos un taper de plástico no muy alto, recortamos un trozo de la tapa como ventilación y le pegamos un trozo de tela, para que no escapen los pequeños escarabajos, ya que trepan fácilmente por superficies lisas. Las larvas se alimentan de las alubias y comenzarán a aparecer los gorgojos adultos, que sólo piensan en aparearse y poner huevos en alubias nuevas. De hecho no se alimentan durante los días que viven, no más de una semana.
Vuelan torpemente, así que antes de echarlos hay que golpear el recipiente para que se asusten y se queden quietos, y espolvorearlos de vitaminas. Tienen la costumbre de quedarse quietos si notan el peligro, así que a no ser que empiecen a moverse, las dendrobates no los verán.

Es un alimento que al principio puede que les resulte raro, pues son más duros que las drosófilas, pero se suelen acostumbrar. Se recomiendan únicamente para alimentar dendrobates terrestres grandes y adultas.



- Cucarachas:

Tal y como podemos pensar, realmente lo que nos interesan son las ninfas de cucaracha, y aún así, sólo son buen alimento para dendrobates como las terribilis, que se atreven con presas de ese tamaño. De entre las especies de cucarachas, las más recomendables son las crías de Panchlora nivea o cucaracha verde. Existen más especies de cucarachas cuyas crías se mueven bien, y son de pequeño tamaño, como las "runner", pero ni se os ocurra meterlas en el terrario, podríais desencadenar una verdadera plaga. Por eso, a no ser que podáis controlarlas, las cucarachas no son una buena opción como alimento en un terrario tan plantado como el de las dendrobates.



- Cochinillas:

Las cochinillas son pequeños crustáceos (sí, curioso!) que viven en ambientes húmedos y que tienen la costumbre de enrollarse sobre sí mismas formando una bola para protegerse. Hay muchas especies, y la que nos interesa a nosotros, es tropical y de color blanco. Se desarrollan bien a temperaturas entre 20-25º C y se alimentan, al igual que los colémbolos, de materia vegetal en descomposición, siendo recomendable ofrecerles pieles de plátano o banana, peladuras de patata o verduras. El recipiente debe tener algo de aireación (por ejemplo, un trozo de tela) y debemos guardarlo en un sitio oscuro. Como sustrato usaremos hojarasca (hojas secas, humus, turba) y lo mantendremos húmedo. Tienen un ciclo vital muy lento.
Como alimento intentaremos ofrecérselas sobre un platito o similar, para que no se escapen. Si lo hicieran, no suponen ningún problema, igual que los colémbolos, son muy beneficiosos para un terrario como recicladores de materia, y también como alimento para las dendrobates más madrugadoras, ya que son lucífugos.



- Tenebrios o gusanos de la harina:

Los tenebrios o gusanos de la harina (mealworms) son como conocemos comúnmente a las larvas del escarabajo Tenebrio molitor, un alimento muy común en la terrariofilia. Son fáciles de mantener (basta una mezcla de pan rallado, harina de trigo o maíz y germen de trigo, y de vez en cuando, rodajas de manzana) y también de criar, pero no son uno de los mejores alimentos.

Tienen un buen porcentaje de proteína y también alto en grasa, como muchas larvas, pero sobre todo el problema viene dado por su cubierta quitinosa, que es algo dura y no aprovechable. Por eso sólo los recomendaría esporádicamente, siempre adecuando el tamaño de los tenebrios al de la dendrobates (si los criamos nosotros podemos tener tenebrios muy pequeñitos) y sobre todo, intentando darles los tenebrios que acaban de mudar, que son blanquitos y muy blandos, mucho menos indigestos. Alimento ideal también para terrestres grandes, si ofrecemos tenebrios no muy crecidos. Tan sólo las terribilis (otra vez) son capaces de comerse sin problemas tenebrios gigantes. Los escarabajos adultos, sin embargo, no son aprovechables como alimento.



- Gusanos de la miel:

Los gusanos de la miel o de cera (wax worms) son la larva de la polilla de la miel (Galleria mellonella). Al igual que dijimos con los tenebrios, si los criamos nosotros podemos tenerlos de todos los tamaños, desde medio cm hasta los
2 cm. Son gusanos blandos y gorditos, con un buen contenido proteico y alto contenido en grasas, por tanto, ideales sólo como complemento ocasional. A pesar de su pequeño tamaño, no he observado que las tinctorius mostraran interés por estos gusanitos, incluso los más pequeños. Pero sin embargo, para... pues quien va a ser, efectivamente, para las terribilis, son un bocado exquisito. Se los comen enteros sin ningún problema, de todos los tamaños. Tan sólo un movimiento del gusano y se lanzarán sobre él. Sobre ellos y también sobre las polillas adultas, que les encantan.

Para mantener los gusanos de miel necesitamos una mezcla de salvado de trigo y miel, con una pizquita de agua. Y temperaturas altas, para acelerar el ciclo reproductivo. Las larvas son capaces de agujerear mordiendo el plástico débil, la tela y la madera, así que los recipientes deben ser de cristal, metal o plástico fuerte, con agujeros pequeños o mejor aún, rejilla metálica muy fina.





- Gusanos de seda:

Los gusanos de seda son la larva de la polilla de la seda (Bombyx mori) y probablemente el mejor alimento para animales de terrario que exista. Tienen un altísimo contenido en proteína y muy bajo en grasa, a diferencia de la mayoría de las larvas de otras especies.

Evidentemente sólo nos interesaría como alimento para dendrobates que aceptan presas tipo gusano (nuevamente, las terribilis como estrella en este aspecto). Los gusanos de seda pueden alcanzar gran tamaño (hasta
7 cm), por tanto sólo nos interesan cuando son más pequeños. Su único alimento son las hojas de morera, así que la principal desventaja de la cría de los gusanos de seda es su dependencia estacional.




- Tijeretas, pececillos de plata, arañas, polillas, insectos palo, mantis, etc:

Hay un montón de pequeños animalitos que habitan nuestra casa y nuestro jardín y que muchas veces podemos incluso criar. El mayor inconveniente es saber de dónde han venido estos animalitos, y si tenemos duda de que puedan haber estado en contacto con pesticidas, no utilizarlos. En su hábitat natural, las dendrobates se alimentan de gran cantidad de estos bichitos, tienen una dieta muy amplia, y gracias a ello, no necesitan suplementos vitamínicos.

Pero las arañas y las mantis son seres muy beneficiosos en la naturaleza y en muchas ocasiones, son seres protegidos, así que si no las criamos nosotros, es mejor que sean libres y cumplan su función.
Si nos dedicamos a la cría de arácnidos, insectos palo o mantis, las crías recién salidas de la ooteca serán un manjar para las dendrobates.

Lo mismo es aplicable a las polillas y mariposas, que por desgracia cada día son más escasas, es mejor que sigan libres en la naturaleza. Nosotros ya tenemos muchas opciones para dar de comer a las dendrobates.

Pero si os dedicáis, por ejemplo, a la cría de gusanos de miel, las polillas reproductoras, que son de pequeño tamaño, son un entretenimiento sin igual para dendrobates grandes, es increíble ver cómo las terribilis se vuelven locas saltando para cazarlas.




4. SUPLEMENTOS VITAMÍNICOS Y MINERALES.

Como hemos mencionado antes, las dendrobates en su hábitat natural tienen una dieta muy muy amplia, que les aporta todas las vitaminas y minerales que precisan para poder crecer.
Sin embargo, en cautividad, básicamente las solemos alimentar con dos o tres (o incluso una única) especies de insectos, siendo por tanto necesario el aporte de vitaminas y minerales.

Dado que la mayoría de dendrobates son alimentadas con drosófila, ésta les aporta proteína y grasa, pero poca cosa más. Son muy bajas en calcio y otros minerales, amén de que no tienen todas las vitaminas necesarias.

Sobre cuál es el mejor suplemento mineral y vitamínico para dendrobates, hay tantas opiniones como personas que mantienen estos anfibios. Existen un par de marcas específicamente diseñadas para dendrobates, lo cual las hace más interesantes que otras para reptiles, pero hay mucha gente que utiliza suplementos vitamínicos normales para reptiles y las cría con éxito. Como no vamos a citar marcas comerciales en concreto, yo recomendaría en primer lugar, las especiales para dendrobates y también las que se venden para anfibios. Incluso yo suelo añadirles un poco de carbonato de calcio (calcio para reptiles) ya que las necesidades de calcio con respecto a las de las vitaminas son bastante mayores.



La variedad de la dieta es importante, por ejemplo, los colémbolos serán un alimento tentador para las pequeñas Ranitomeya ventrimaculata, y una golosina exquisita para las jóvenes tinctorius.


No por ofrecer muchas vitaminas tendremos dendrobates más sanas, ya que hay que tener en cuenta de que el exceso de algunas vitaminas puede ser perjudicial, ya que el exceso de vitaminas liposolubles, como la A, la D y la E, no se elimina por la orina (como pasa con las hidrosolubles) y se acumula en el hígado.

Sobre si hay que echar polvo vitamínico en todas las comidas de las dendrobates o no, también es algo sobre lo que podemos leer muchas opiniones. Yo particularmente para las terrestres, que tienen buen apetito y comen muchas drosófilas seguidas, espolvoreo las drosófilas una vez sí y otra no, cuando les doy de comer dos o tres veces al día.

Pero para las pequeñas, que generalmente no son tan devoradoras como las terrestres grandes, espolvoreo siempre las drosófilas, porque tenemos que tener en cuenta algo importante: las moscas no permanecen siempre cubiertas con la capa de polvo vitamínico, de hecho se limpian con las patas muy rápido, en unos minutos están prácticamente sin polvo, y se limpian por completo en media hora.
Así que prefiero que cada vez que las pequeñas coman, ingieran al menos una o dos drosófilas con vitaminas, ya que no suelen comer mucho más de una sentada, y luego que ellas solas patrullen por el terrario en busca de moscas limpias.

Los microgrillos debemos dárselos siempre espolvoreados, para que por si se escapan, al ingerir el polvo al limpiarse las patas (a diferencia de las drosófilas, ellos deben pasarse las patas por la espalda y luego limpiarlas con la boca) mueran a los pocos días.

También es posible espolvorear los colémbolos, esto es importante para las dendrobates pequeñitas y las recién nacidas. Aunque si se los damos como complemento, no es necesario, al igual que el resto de bichitos.


Si seguís estos pequeños consejos sobre la alimentación, conseguiréis dendrobates sanas y fuertes ... y quizás pronto podáis disfrutar de los renacuajos. Sobre su alimentación hablaremos específicamente en el próximo artículo sobre la "Reproducción de dendrobates".

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muchas gracias por toda esta información tan útil, realmente promueven el interés y conservación de estas especies. Mi pregunta: Existe algún alimentador automático? Me fascinaría darles de comer siempre, pero que hago si tengo que viajar por 4 días? Mil gracias.